Me encanta hacer quichés, lo admiten todo, además son
resultones, y como la verdad es que no es un plato para guardar la línea pues
están buenísimos.
Son una solución perfecta para cuando nos queda algo por la
nevera con lo que no sabemos que hacer, alguna verdura a punto de pasarse,
champiñones… en esta ocasión tenía una bandejita de salmón ahumado que estaba a
punto de caducar, y en el congelador siempre tengo algo de brócoli, así que
dicho y hecho.
Espero que os guste.
INGREDIENTES:
Para la masa quebrada: 250g
de harina, 100 g. de Mantequilla, 50ml de Agua y sal
Para el relleno:
Siempre: 400-500ml de Nata, 3 Huevos,
Queso Rallado al gusto (Yo puse 150g de queso Emmenthal).
Relleno: 200g de Brócoli, 1 Cebolla
Grande, Una Bandejita de Salmón Ahumado, Sal, Pimienta y Nuez Moscada (El
eneldo también casa a la perfección con el salmón).
PREPARACIÓN:
Para la masa quebrada seguimos el mismo procedimiento de
siempre. Mezclamos la harina con la mantequilla formando grumos apretando con las
palmas de las manos. Y posteriormente añadimos el elemento hidratante, que en
este caso es agua, aunque podría ser leche o 1 huevo si queremos una masa más
grasa y en consecuencia más quebradiza. Por experiencia os digo que seáis
precavidos con la sal, una masa de quiché salada es peor que una sosa.
Reservamos en la nevera unos 30 minutos.
Una vez consistente, estiramos la masa y la disponemos sobre
un molde apropiado encamisado con mantequilla y harina.
Para el relleno pochamos a fuego suave una cebolla
grande cortada en juliana. Por otro lado
cocemos el brócoli, que por ser congelado en 5 minutos estaba listo. Preparamos
el queso rallado, yo compré un trozo y lo triture con el utensilio picador de
la túrmix. Y cortamos las lonchas de salmón en pequeñas tiras.
Una vez todo listo, en un bol mezclamos la nata con los
huevos, a cada ingrediente le incorporamos su punto de sal. Y en esta ocasión
añadimos pimienta, nuez moscada, y opcionalmente un poquito de eneldo que le va
muy bien al salmón.
Añadimos entonces la cebolla pochada, el salmón, los tallitos
de brócoli y el queso rallado y mezclamos bien.
Disponemos la mezcla sobre la masa. A mí me gusta cocinarlo
todo a la vez, sin precocinar la masa, de esta manera se hace todo uno, la masa
queda crujiente por fuera, pero en el interior no se distingue bien donde
empieza la masa y donde el relleno, es más fácil de cortar y se rompe menos.
Horneamos el quiché unos 35 minutos a 180ºC con el horno
precalentado con antelación.
Yo suelo prepararlo con algunas horas de antelación, de esta
manera tiene más cuerpo, es más pastel compacto, y está más rico.
¡A disfrutar e inventar!
Tiene buena pinta y seguro que esta muy rico. Un beso!
ResponderEliminarRecetas de una gatita enamorada
Muchas gracias, cuanto tiempo!! Voy a dar una vueltecita por tu blog que tengo todo esto abandonado. Un beso
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